Newsletter Julio 2009


Tres años del permiso de conducir por puntos y el liderazgo invisible


El pasado 30 de junio se cumplieron tres años desde que el 1 de julio del 2006 entró en vigor el permiso de conducir por puntos. Coincidiendo con ese aniversario, el Ministerio del Interior (Dirección General de Tráfico) emitió una nota de prensa en la que informaba que hasta esa fecha el 7% de los conductores (1.804.509) han perdido algún punto, de los que el 6% (1.515.464) han recibido una sanción y el 1% restante (289.048) han reincidido dos o más veces. También informaba que casi 50.000 conductores habían perdido todos sus puntos de los cuales más de 26.000 ya habían entregado sus carnés de conducir y a otros 24.000 se les estaba tramitando la pérdida de vigencia y teniéndolo que entregar en los próximos meses. El 41% de las sanciones se debieron a un exceso de la velocidad máxima autorizada en al menos 31 y 40 Km/h; el 14% por no llevar el cinturón de seguridad o el casco puesto; el 9% por exceder el límite de alcohol en sangre y el 8% por usar manualmente el móvil. El 81% de los sancionados fueron hombres y el 19% mujeres. Los conductores con edades comprendidas entre los 25 y los 34 años fueron los más sancionados.


Además, a fecha de 30 de junio 2009, los casi 21 millones de conductores que durante estos tres años no han sido sancionados en firme con retirada de puntos recibían 2 puntos extras de bonificación y aquellos que lleguen a 30 de junio del 2012 sin haber cometido en los 6 años anteriores sanciones en firme graves o muy graves recibirán otro punto extra, con lo que su saldo llegará a 15 puntos.


External Image El Gobierno nos presentó el permiso de conducir por puntos como un crédito de confianza que la sociedad española otorgaba a cada conductor, disminuyéndolo cuando un conductor recibiera una sanción en firme por haber cometido infracciones tipificadas como graves o muy graves con pérdida de puntos. Esta misma sociedad española, sean sus individuos conocedores y conscientes o no de ello, concede a los infractores segundas, terceras y cuartas oportunidades de rehabilitación, hecho que queda reflejado en el carácter reeducador del permiso de conducir por puntos. Por ello, cuando un conductor pierde todos sus puntos se le da la oportunidad de reeducarse y, tras un periodo sin permiso de conducir de 6 ó 12 meses dependiendo de si es la primera vez que pierde todos los puntos o ya reincide porque la primera reeducación no fue suficiente, las autoridades les devuelven nuestra confianza tras superar un curso de sensibilización y reeducación vial y una prueba teórica en la Jefatura de Tráfico. Si la pérdida de puntos es parcial su recuperación puede ser vía curso de reeducación o por tiempo sin cometer nuevas infracciones.


Quizás porque la campaña de información y sensibilización apenas cambió y/o eliminó la percepción de muchos españoles acerca de que la guardia civil de tráfico acecha más que vigila y sanciona más que previene, el permiso de conducir por puntos ha contado desde el inicio con muchos detractores, se consideró una nueva medida sancionadora y recaudatoria en lugar de reeducadora y preventiva para reducir los accidentes de tráfico (el permiso por puntos no modificó la tipología de las infracciones, tampoco la cuantía económica de las sanciones).


Hoy apenas hay quien cuestione que el permiso de conducir por puntos ha sido positivo para calmar el tráfico y reducir el número de víctimas mortales, aunque hay quien lo sigue cuestionado y además cree tener sólidos argumentos. Lo cierto es que no hay, o al menos no ha sido divulgado, ningún estudio que cuantifique su aportación individual a la reducción de accidentes, ya que las estadísticas reflejan el resultado de la aportación general. Es por ello que parece exagerado el reconocimiento dado y, conscientemente o no, ha dejado en penumbra otras medidas tan necesarias y valiosas como el propio permiso de conducir por puntos entre las que podríamos destacar:


1. Medidas legislativas claves en vigor:

  • La Seguridad Vial en el Sistema Educativo (mayo 2006)
  • Fiscalía para delitos contra la Seguridad Vial (noviembre 2006)
  • 2000 Agentes de Tráfico más (diciembre 2007)
  • Reforma del Código Penal (diciembre 2007)
  • Plan Estratégico de Seguridad Vial de Motos (enero 2008)
  • Centro Estatal de Tratamiento de Denuncias Automatizadas (marzo 2008)


2. El esfuerzo y trabajo, apenas reconocido, realizado por fundaciones, organizaciones, empresas privadas (entre las que se encuentra Prevensis) y por asociaciones de víctimas de accidentes, si bien estas últimas reciben un mayor reconocimiento a nivel oficial.


3.Las campañas de información y divulgación de mensajes y sensibilización realizadas por la DGT.


Nota: España ha reducido un 44% los accidentes de tráfico en el periodo 2001-2008, pero Portugal los ha reducido en un 47% en ese mismo periodo sin haber implantado el permiso de conducir por puntos.


Lo cierto es que únicamente con el control de la DGT y las policías locales sobre el tráfico no hubiera sido posible reducir las muertes en accidentes de tráfico en la cantidad que muestra la siguiente serie estadística (DGT):


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Notas:

1. No obstante, cada año los accidentes de tráfico siguen causando unas 1.000 lesiones medulares (paraplejia/tetraplejia) y 20.000 lesiones cerebrales, cifras que se recogen estadísticamente como accidentes graves.

2. Se sabe que la disminución de las muertes en carretera en 2008 puede atribuirse parcialmente a la reducción del volumen de tráfico como consecuencia de la recesión económica y de la subida del carburante a principios de año (DGT, Resumen del PIN Flash nº 14 del ETSC y del Capítulo 1 del Tercer Informe PIN de Seguridad Vial).


Este resultado es la suma de esfuerzos y eficacia de cada una de las acciones desarrolladas por todos los que en España trabajamos para mejorar la seguridad vial. Entre todos hemos logrado que una gran parte de los individuos que formamos el tráfico (conductores, ciclistas, peatones, agentes de tráfico, servicios de emergencia, etc.), tengamos más conocimiento sobre los riesgos y cómo evitarlos, más sensibilización sobre los problema de salud y medioambiental que causa el tráfico, mayor solidaridad entre los usuarios de la vía, un mejor comportamiento en la conducción y cualquier otro aspecto que ustedes quieran introducir. Si estas fundaciones, organismos, empresas… dejaran de hacer su papel educativo en la sociedad, la DGT volvería a emitir e imprimir series estadísticas ya olvidadas.


External ImageLa tendencia estadística nos permite afirmar que en España, al menos por ahora, estamos en el camino correcto para seguir reduciendo la siniestralidad de tráfico. Sin embargo, si queremos seguir salvando vidas (no olvidemos que incluso una de las vidas salvadas podría ser la nuestra) uno de los principios que debe regir nuestras actuaciones es “considerar excesivo cualquier número de muertes y, además, que todas ellas son evitables”. La sociedad debe exigir cada vez mayores niveles de seguridad vial y es el ETSC (European Transport Safety Council/Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte) el organismo de la EU-27 encargado de trasladar las exigencias sociales a cifras y objetivos específicos y proponerlos para la aprobación de los estados miembros quienes después aplicarán medidas y acciones específicas para su logro. El borrador actual de objetivos considera para el periodo 2010–2020 una reducción del 40% en las muertes por tráfico en adultos y de un 60% en menores (de 0 a 14 años), actuando con prioridad en las siguientes áreas:


  • Velocidad
  • Alcohol y drogas
  • Cinturón de seguridad y sistemas de retención infantil
  • Diseño y gestión de las infraestructuras, seguridad en el vehículo


y sobre los siguientes grupos de usuarios:


  • Motociclistas
  • Peatones y ciclistas
  • Conductores noveles
  • Conductores mayores


No es este el lugar para entrar en el detalle de las nuevas actuaciones para alcanzar este nuevo objetivo, pero podemos asumir que estarán encaminadas a:


  • Conductores y peatones; actuar con mayor compromiso social y respeto de las normas legales, disponer de más autocontrol de las emociones e impulsos, mayor nivel de respeto del resto de los usuarios de la vía, mayor cumplimiento con los límites de velocidad, usar el cinturón de seguridad en todas las plazas ocupadas, utilizar adecuadamente los sistemas de retención infantil, cumplir con el CERO como tasa segura de alcohol en sangre, no utilizar el teléfono móvil o el GPS una vez el vehículo esté en marcha, mayor control del cansancio, no consumir drogas ni medicamentos con efectos contrarios a la conducción, etc.

  • Empresarios; incluir definitivamente la gestión de los riesgos viales en el plan preventivo de la empresa.

  • Legisladores; cumpliendo con la misión que les encomienda la sociedad, aplicar con mayor rigor las normas actuales, y dictar nuevas normas para combatir la accidentalidad. Por ejemplo; el límite actual de 0,5 gr/litro de alcohol en sangre podrá ser reducido a 0,2 gr/litro de alcohol en sangre, e incluso imponer la tasa CERO. Además, es vital que el sistema recupere el crédito, la confianza y la reputación perdida ante los ciudadanos; debe ser irrepetible la vergüenza sufrida ante sentencias que afectan a conductores con sanciones firmes por causas muy graves, algunas incluso con resultado de muerte, que se han resuelto con penas absolutamente ridículas por la razón de disponer de abogados que escudriñan las leyes a favor de su cliente. Esto es legal, pero injusto. El sistema judicial español debe actuar rápidamente para evitar que se repitan estos hechos que tanto daño hacen a la sociedad.


  • Nota: las leyes nos afectan a todos por igual, se nos aplican a todos por igual, pero la mayoría de leyes se deben a la necesidad de controlar, sancionar y reeducar las conductas de conductores incívicos que a veces se muestran irracionalmente agresivos, reincidentes, temerarios y ocasionalmente potencialmente asesinos.

  • Policía de tráfico; aplicar una política de TOLERANCIA CERO con más y mejores medios técnicos para controlar el cumplimiento de las normas, practicar un mayor número de controles sobre velocidad, alcohol y drogas, cinturones de seguridad, teléfonos móviles, ITVs, etc.

  • Gobierno

a) Presidencia; asumir y liderar la meta CERO ACCIDENTES. Ejercer un compromiso y liderazgo veraz, fuerte, efectivo y visible, exento de demagogia

b) Diseñar y construir carreteras más inteligentes. Mejorar las infraestructuras existentes eliminando los tramos de alta concentración de accidentes. Transferir el tráfico de las carreteras secundarias a autopistas y autovías.

c) Instalar controles automáticos de velocidad (radares) en las carreteras secundarias (80% accidentes mortales).

d) Planes especiales de seguridad para los conductores de motocicletas.

Nota: Como ciudadanos debemos, sin buscar excusas, cumplir con nuestros deberes y obligaciones, pero también tenemos que exigir al Gobierno un compromiso y liderazgo veraz, fuerte, efectivo y visible, y que aplique medidas técnicas probadas y eficaces para evitar que la vía sea causa (inmediata o de raíz) en algunos accidentes, y que cuando estos sucedan (hay que trabajar sabiendo que siempre van a ocurrir accidentes) las características de la vía no sean la causa directa del agravamiento de las lesiones. Los ciudadanos, siempre deberíamos pedir la corresponsabilidad del Gobierno en aquellos accidentes en los que proceda.


  • Fabricantes de automóviles; diseño y fabricación de vehículos energéticamente más eficientes y con mayor niveles de seguridad; incorporación de sistemas de seguridad activa (ABS, BAS, ESP, EBD, TC, etc.) a los vehículos de serie (es inmoral que estos equipos se consideren extras a precios desorbitados), con los máximos niveles de protección pasiva para los ocupantes (adultos y menores) y peatones.


Por último, parte de la sociedad actúa por la imitación de conductas exhibidas por algunos famosos; deportistas de élite, toreros, artistas, políticos/as, empresarios/as, etc., a quienes los medios de comunicación les muestran conduciendo o de acompañante sin utilizar el cinturón de seguridad, al volante y hablando por el móvil, etc., conductas tipificadas como sancionables pero sin que aparentemente les conlleve la correspondiente infracción de tráfico o amonestación pública.


Tras las reflexiones y datos planteados en este artículo podemos destacar cuatro conclusiones:


      1. Multicausalidad en la reducción de muertes por accidentes de tráfico lograda desde la entrada en vigor del Permiso de Conducir por Puntos.

      2. Elaboración y publicación por parte de la DGT de las estadísticas sobre accidentalidad gracias al fruto del esfuerzo de muchos profesionales dedicados a la actividad de la seguridad vial, además del encomiable esfuerzo de la DGT y las policías locales.

      3. El concepto “Seguridad Vial” está de moda; hay mucha gente involucrada pero poca realmente comprometida.

      4. Necesidad de asumir y liderar de manera veraz, fuerte, efectiva y visible, exenta de demagogia junto con un alto grado de compromiso por parte de la Presidencia de Gobierno. Aunque públicamente no lo reconozcan, en la actualidad su liderazgo es invisible en materia de Seguridad Vial.


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