Newsletter Otoño
Comportamientos Seguros tras el carné por puntos

Hay un hecho cierto: los accidentes de tráfico con víctimas mortales se han reducido de manera significativa desde Julio de 2005. Las causas principales han sido el anuncio en esas fechas de la entrada en vigor del carné por puntos y su posterior aparición en Julio de 2006. No encuentro ninguna otra reseña en ese periodo que haya causado mayor impacto sobre los conductores y que pueda justificar su cambio de comportamiento.
10% menos de muertes
La DGT consiguió su primer parcial en el objetivo de reducción de accidentes con un 10% menos de muertos en el año 2006. Con el efecto placebo que causó la campaña de información sobre el ámbito y consecuencias del futuro carné por puntos, los conductores empezamos a actuar como si ya hubiera entrado en vigor. Un segundo parcial también conseguido, la reducción del 14,3% en el número de fallecidos, lo han alcanzado en el primer año desde su entrada en vigor el 1 de Julio de 2006.
Influencia sobre el conductor
Desde hace años, conocemos la relación directa existente entre la reducción de accidentes con víctimas mortales y la entrada en vigor de una normativa dirigida a tipificar más estrictamente la gravedad de las infracciones y a aumentar la cuantía de las mismas a los infractores; o lo que es lo mismo, la relación entre sanción y comportamiento. Con el carné por puntos ha vuelto a repetirse este fenómeno, dejándonos observar una breve clasificación de los conductores según las actitudes que manifestamos ante esta norma:
1. Creyentes: quienes tienen un alto temor a ser sancionados, perder puntos o sufrir un accidente y aceptan de buen grado la existencia del carné por puntos y sus medidas.
2. Presionados: quienes como en el grupo anterior tienen un alto temor a ser sancionados, perder puntos o sufrir un accidente pero aceptan “la presión” de la normativa.
3. Disuadidos: quienes no tienen ningún temor ni creen que se verán involucrados en un accidente, pero aceptan la existencia del carné por puntos.
4. Opositores: quienes se consideran con muy pocas probabilidades de ser identificados como infractores, o de sufrir un accidente. Este grupo apenas acepta el carné por puntos y sus individuos reconocen conducir como antes. Es el grupo de mayor riesgo y dificultad de cambio de comportamiento.
La conclusión es que el carné por puntos tiene como misión principal “legislar” sanciones que nos hagan recomendable cambiar nuestros comportamientos inseguros por otros más seguros y contemplados en la reglamentación vial. Olvidemos el carácter recaudador de cualquier sanción.
Una reflexión; si actuar sobre el comportamiento se ha mostrado muy eficaz en la prevención de accidentes de tráfico, ¿Por qué no se promueve desde la DGT la formación especializada sobre la Conducción Preventiva y el Factor Humano?
Siempre habrá quien opine que lo logrado es poco, pero recapacitemos sobre lo siguiente:
- Salvar una única vida es ya un logro importante. En España hemos pasado en pocos años de 5.500 víctimas mortales/año a 3.500.
- 358 conductores han perdido el carné en el primer año (julio 2006 – Julio 2007), y se están tramitando la retirada de otros 1.018 carnés.
- Se están formalizando 640.000 denuncias que supondrán la pérdida de 2.075.000 puntos.
Nuestra es la decisión; o mejoramos voluntariamente nuestro comportamiento, o esperamos a que nos lo “sugieran” desde la DGT. Me quedo con lo primero, quiero ser parte de la solución tras conocer que somos nosotros quienes generamos el problema.