Newsletter Mayo 2008
Seguridad Vial Laboral. Formación sin cultura
Queremos compartir nuestra experiencia
En Prevensis contamos con una larga experiencia en consultoría, gestión y formación de seguridad, y muy especialmente en seguridad vial, seguridad en el transporte por carretera.
Nuestra dedicación profesional contiene
un fuerte compromiso con el resultado y la eficacia de nuestro trabajo, lo que en ocasiones nos produce incertidumbre e intranquilidad.
En los párrafos siguientes reflexionamos sobre algunas de las causas de tal incertidumbre e intranquilidad.
Seis falsos mitos de los conductores
No todos los conductores nos comportamos igual ante el volante; las diferencias de comportamiento no las encontraremos en si el conductor es un ejecutivo, un comercial, un ingeniero, un peón de obra, un acaudalado o un jubilado. En el tráfico,
la aptitud, la actitud y el comportamiento no es cuestión de galones, ni de clase social, pero sí lo es de la educación, que no nivel cultural, de cada persona, de la capacidad de controlar sus emociones más básicas, del respeto a las normas y, sobre todo, del respeto a sus semejantes. Razones básicas, pero estas son las que se ponen de manifiesto en las sesiones de formación a las que asisten conductores de clase y condición muy heterogéneos, y donde muestran creencias y comportamientos que justifican muchos de los accidentes de tráfico, destaco:
- Coche cuanto más grande, más seguro
Creen que cuanto más grande es el automóvil menor es el riesgo de resultar con graves lesiones en caso de accidente.
- La señalización no es fiable
Apenas conceden credibilidad a la actual señalización vial (aunque afirman “respetarla”), y muy especialmente a la de limitación de velocidad en autopistas y autovías. Con frecuencia se argumenta: el límite de 120 km/h en autopista no debería ser igual para un automóvil de hace 15 años que aquel otro automóvil recién lanzado al mercado con las más eficaces medidas de seguridad. Pero el 80% de los muertos son en carretera convencional.
- El alcohol, mientras no de positivo
Preocupación por el alcohol: “bebo, pero no sé con cuanto daré positivo”. El límite legal no es un límite seguro.
- El GPS, imprescindible en el coche
La compra de navegadores GPS se justifica tanto por su función de indicar el camino a seguir hasta un destino desconocido, como por la utilidad de recibir el aviso de la posible ubicación de un radar, tramo de control de velocidad, etc.
- El móvil, me permite recuperar tiempo conduciendo
El uso del teléfono móvil, con o sin sistema de manos libres, se realiza sin discriminación de la duración o del tema de la conversación. Queda justificado por: también podría distraerme conducir hablando con el acompañante, o ir pensando en mis cosas”.
¿Para qué parar cada dos horas o dos horas y media, cuando no me siento cansado? Fatiga, somnolencia y cansancio son conceptos no diferenciados, y por lo tanto iguales en su tratamiento.
Cinco errores de las empresas
Trasladándonos al plano empresarial, se observa una creciente preocupación en la prevención de los accidentes laborales, y, entre estos, los de tráfico empiezan a cobrar protagonismo. Se tiene presente el hecho de que el 40% de los accidentes de tráfico con víctimas mortales son accidentes laborales. Esta preocupación y este hecho, el empresario lo traduce en aportación de recursos humanos y económicos, muchos de ellos en formación, y es justo durante la interacción del formador con los asistentes cuando con frecuencia estos últimos manifiestan o dejan entrever:
- No se han evaluado adecuadamente los riesgos laborales específicos de los conductores.
- No se dispone de normativa interna orientada a la prevención de los accidentes de tráfico. A veces hay una norma, pero es insuficiente o no es la adecuada o los propios conductores no creen en ella y no la aplican.
- Casi nunca la normativa interna se aplica a la prevención de los accidentes laborales de tráfico “in itinere”.
- La organización del trabajo no es lo suficientemente flexible. Lo que impide que los conductores puedan aplicar algunas de las medidas indicadas durante la formación para la eliminación de los riesgos producidos por la fatiga, la somnolencia, el cansancio, la utilización de los móviles, etc.
- En la ejecución de la tarea, se asumen riesgos conocido pero no controlados.
Con exposición simple pero clara ya tenemos identificados seis falsas creencias del conductor y seis fallos en la gestión de riesgos laborales de tráfico, pero aún no hemos llegado a los verdaderos fallos del sistema.
El origen de estos fallos y de estas falsas creencias
- Falta de técnicos especializados en las empresas
No es habitual que las empresas dispongan de una persona con formación específica en la gestión de los riesgos de seguridad vial o en el transporte.
- No se asesora correctamente o no se dejan asesorar
Quizás por ello, ni las gerencias ni los servicios de prevención estarían siendo correctamente asesoradas para el desarrollo e implantación de un sistema eficaz de prevención de accidentes laborales de tráfico, que incluya un eficiente esquema de formación y entrenamiento de conductores.
El desarrollo del plan de gestión de los riesgos de seguridad vial es responsabilidad del empresario y del Servicio de Prevención, pero la selección y organización de la formación suele caer en Recursos Humanos, donde la formación en seguridad vial y la de idiomas recibe el mismo tratamiento. Ambas formaciones son muy necesarias, pero el riesgo de accidente con consecuencias impredecibles está en el tráfico. La voluntad de hacerlo bien es necesaria, pero hay que disponer del conocimiento preciso.
- Selección del tipo de formación
Nos sobrecoge comprobar que algunas de las razones por las que finalmente se decide una u otra formación de conductores se condiciona al tiempo requerido y al costo de la formación. La eficacia de la formación queda supuesta, aunque de inicio la decisión de la formación haya sido inadecuada. Con frecuencia el resultado se puede predecir; con el modelo de formación seleccionada, los asistentes no retendrán más de un 30 – 50% del contenido de toda la formación (Ver el Cono del Aprendizaje de E. Dale).
En lo anterior, se identifican causas básicas asociadas a un diseño inadecuado del programa de entrenamiento.
En conversaciones con gerentes, estos muestran de manera honesta y sincera su preocupación por la seguridad de sus empleados pero dejan entrever un mal asesoramiento. Consideran que contratando la mejor formación en conducción a su alcance lograrán mejorar la concienciación al tiempo que una mejor prevención de accidentes laborales de tráfico. Y esta consideración podría resultarles incierta. Para hacerla cierta
la empresa tiene que disponer de un fuerte y coherente sistema de gestión de los riesgos a prevenir, y de una cultura corporativa de seguridad que se comparta entre los individuos y grupos de la empresa, y que haga de la misma su forma de interaccionar y comportarse en el entorno de la organización y concordancia con sus objetivos y metas. Sin cultura corporativa, ningún sistema de gestión permanecerá el tiempo suficiente para tener éxito. La eficacia de la formación será efímera.