Newsletter Enero 2009
La formación de los conductores en España
En la actualidad para obtener el permiso de conducción es preciso tan sólo superar un examen teórico-práctico con mayor o menor complejidad. Una vez que el alumno ha superado el examen obtendrá un permiso que le servirá, en principio, para toda la vida. Desde la introducción del carnet por puntos los conductores sólo deben volver a las aulas cuando han perdido todo el crédito de puntos de su permiso. Para recuperarlos deben realizar un curso de reeducación y sensibilización y una prueba teórica en la Jefatura de Tráfico.
La formación no tiene continuidad en el tiempo
Salvo en el caso de los conductores profesionales afectados por la introducción del Certificado de Aptitud Profesional (C.A.P.), que deberán realizar formaciones periódicas, es posible que un conductor que obtuviese su permiso hace cincuenta años conduzca sin haber actualizado conveniente sus conocimientos pese a reformas legales que se han producido. Su aprendizaje se basa, en este caso, en los conocimientos que pudiera haber adquirido con la experiencia cotidiana de la conducción o por la información que le pudiera llegar a través de los medios de comunicación o de otras fuentes de mayor o menor fiabilidad (Internet, literatura).
El valor de la experiencia
Cuando preguntamos a los conductores frecuentemente aluden a la experiencia (número de kilómetros/ año, años conduciendo, etc) como principal fuente donde han adquirido las competencias que les permiten conducir como lo hacen. Sin embargo, siendo la práctica de la conducción un elemento importante para adquirir dominio y control del vehículo y de las situaciones del tráfico, puede resultar engañoso. Por ejemplo, la experiencia refuerza comportamientos seguros:
- "Cuando llueve suelo moderar la velocidad y dejar más distancia de seguridad para evitar el acquaplanning y los alcances”.
- “En este cruce tengo cuidado porque viene muy rápido y no respetan el ceda el paso”.
Pero también la experiencia refuerza los comportamientos inseguros:
- “No pongo los intermitentes nunca: ya me han visto y nunca me ha pasado nada”.
- “Siempre pongo el control de crucero a 130 Km/h, porque ya conozco los radares y si voy a menos velocidad me aburro”.
Con la experiencia probablemente adquiramos dominio del vehículo y capacidad para prever el comportamiento de otros, pero no cubre otras carencias.
La experiencia al volante no es suficiente
Si el conductor novel confía en que la experiencia le permita sin más mejorar como conductor se engaña a sí mismo, pues esa experiencia no le va a mantener informado de los últimos cambios normativos, de cómo emplear de forma segura los dispositivos como el GPS, el control de crucero, el móvil o los sistemas de retención infantil.

Entonces debemos plantearnos qué alternativas formativas se les ofrece a los conductores para mantenerlos actualizados (normativa, tecnología) y mejorar su conducción haciéndola más responsable y segura. Podemos hablar de iniciativas para particulares y para empresas.
Formación a particulares
Tradicionalmente se basa en los denominados cursos de conducción segura que ofrecen las escuelas de conducción, basados en adquirir destrezas al volante que permitan afrontar situaciones de pérdida de control, mejorar la posición del conductor (agarre del volante, etc). Suelen desarrollarse en un circuito de conducción con una duración de una o dos jornadas.

En los últimos años han proliferado las iniciativas públicas en toda España para formar a los ciudadanos en conducción eficiente, también llamada ecoconducción. El objetivo es enseñar un conjunto de técnicas y actitudes que nos permiten reducir el consumo de combustible y de emisiones de gases con efecto invernadero (dióxido de carbono, CO2) y de otros gases perjudiciales para la salud sin que se vea perjudicada ni la velocidad ni el tiempo empleado en los desplazamientos.
Igualmente, cuando un particular adquiere un vehículo todoterreno tiene la necesidad de aprender cómo debe manejarlo en campo y en carretera. Tiene varias alternativas: acudir a una escuela de conducción, dirigirse a una asociación de usuarios de todoterreno o a las propias marcas fabricantes de todoterrenos, que a veces organizan este tipo de cursos.
Formación a empresas
Muchas empresas asumen la responsabilidad de formar a sus trabajadores en el ámbito de la conducción. Muchas empresas deben cumplir con los requisitos de seguridad y calidad impuestos por la propia industria y/ o el mercado. Es el caso del SQAS (Safety & Quality Assessment System), un sistema estandarizado para evaluar a los proveedores y distribuidores de la industria química en cuestiones medioambientales, de calidad y de seguridad. Dentro de los requisitos exigibles se encuentra la formación en Conductas Sobre Seguridad (CSS o BBS) para la conducción segura de vehículos por carretera y para las operaciones de carga y descarga segura.

También las empresas que cuentan con flotas de comerciales o técnicos que deben desplazarse por carretera (turismo) o por campo (todoterreno) forman a sus empleados como parte de su responsabilidad en el ámbito de la prevención de riesgos laborales (riesgo de accidente en misión). Lo mismo puede aplicarse a los trabajadores que utilizan un vehículo para desplazarse a su lugar de trabajo y que en ocasiones son objeto de esas acciones formativas (riesgo de accidente in itínere).

Así mismo cada día aumenta el compromiso de las empresas con la sociedad y se llevan a cabo iniciativas encaminadas a fomentar el respeto hacia el medioambiente (sistemas de gestión medioambiental) y a colaborar con los trabajadores y los ciudadanos en la mejora de la sociedad (responsabilidad social corporativa). Por ello promueven formaciones en conducción eficiente (ecoconducción) entre sus empleados.
Por otra parte la conducción de vehículos muy específicos exige adquirir unos conocimientos que difícilmente pueden adquirirse con la experiencia. Es el caso de los:
- Conductores de ambulancias (emergencias).
- Conductores de camiones autobombas (extinción de incendios).
- Conductores de hormigoneras (vuelco).
- Conductores de cisternas (vuelco y efecto ola).
- Escoltas (seguridad).
Otra ventaja que tienen las empresas respecto a los particulares es que pueden bonificar sus acciones formativas a través del crédito de la Fundación Tripartita para la Formación en el Empleo (F.T.F.E.).
La aportación de Prevensis
La misión de Prevensis es ayudar a las empresas a desarrollar y fomentar su cultura de seguridad, en línea con los principios de la mejora continua, y basada en los valores, actitudes y comportamientos seguros de las personas. Una de nuestras áreas de actividad es la conducción, área en la que llevamos muchos años desarrollando e impartiendo formación y consultoría dirigida a empresas y conductores de todo tipo de vehículos. Siempre mantenemos un enfoque preventivo en el que nos proponemos demostrar cómo es posible mejorar la conducción evitando los riesgos al conducir y sabiendo en cada momento cómo actuar.
Formación y entrenamiento
- Seguridad vial y en el transporte
- Conducción preventiva.
- Eco conducción
- El Factor Humano.
- Conducción de todoterreno
- Conducción avanzada
- Conducción de ambulancias
- Conducción para escoltas
- Formación reglada
- CAP de conductores
- ADR.
Seguridad Vial y transporte
- Planes de gestión de la movilidad.
- Sistemas de gestión de la seguridad en el transporte
- Evaluación de riesgos en la conducción
- Selección de conductores
- Diseño de Plan de formación
- Formación de formadores
- Auditorías de conducción
- Análisis de accidentes
- Prevención de actos vandálicos y de terrorismo
- Programas BBS de la SQAS
Así mismo Prevensis ha participado en la elaboración del manual del formadores del Programa de Intervención, Sensibilización y Reeducación Vial (INCOVIA).
Para más información diríjase a:

tel: 902 88 55 48| Madrid, Barcelona, Lisboa
info@prevensis.com | http://www.prevensis.com